La era “Vintage”
Hace más o menos un par de años moría por una de esas bicicletas románticas, ya saben, de esas antiguas, curvadas, de preferencia roja o celeste, esas bicicletas antiguas tan simpáticas.
Hoy las odio.
Esto se debe a la plaga de Amelie wannabis que se expande por nuestra ciudad. Aún no entiendo porque gente común y corriente tiene que recurrir a lentes disque ray ban o de agarrar el trapo más raro que puedan encontrar en el closet de su abuela y usarlo como último grito de la moda para sentirse bien con ellos mismos.
No odio a la moda en general, la verdad es que me gusta la ropa, pero el fenomeno actual me parece dentro de todo muy interesante y merecedor de, al menos, unas carcajadas. Siento que de alguna manera los diseñadores del mundo se están riendo a nuestras espaldas.Explico.
Hace cinco años nos reíamos a carcajadas de lo que se usaba en los 80s y 90s, ahora ha regresado. Los bodies, las leggins con la lengueta para los pies, los colores estridentes, los lentes de colores fosforescentes, etc. It´s all back baby!, hasta apostaría que las hombreras están a punto de reaparecer.

Así que acá va la explicación más lógica que le pude encontrar al asunto: Karl Lagerfald, Donna Karan y Giogio Armani se encontraban un viernes por la noche aburridos, de juerga, probablemente tomando algo así como Absinth, porque se ve tan cool cuando se prende el azúcar. De pronto, Karl, quien ya estaba pasadito de tragos, se dirigió a Giorgio y a Donna y exclamó: “les apuesto que en menos de un año puedo hacer que todos estos mortales babeen por algo que ahora les generaría burla”. Obviamente, la apuesta generó conmoción en el medio. Finalmente Karl, obviamente, ganó, así se generó una epidemia entre todos los diseñadores por empujar la línea un poco más allá, y ver qué tanto más podían determinar los gustos de la gente.
Ja. No lo sé, lo cierto es que ya estoy un poco cansada de tocadiscos, bicicletas vintages, vespas, y pantalones repitillos, y que todos se sientan tan recool y diferentes, cuando al fin y al cabo todos somos bastante parecidos. Acéptenlo y déjense de pavadas. Todos, como lo decía la cierta canción de Nubeluz, somos iguales.
P.D. Me encantan los lentes Ray Ban Wayfarer.